El machismo, a pesar de que nos encontramos en una época avanzada tecnológicamente y con pensamientos modernos, no deja de existir en la mayoría de hombres.
Esta característica se ha creado en las diferentes culturas por la necesidad de la sociedad de mantener inconscientemente una ideología y continuar un orden social ya existente.
El machismo se mantiene en práctica desde la familia y la escuela, en el que indirectamente le enseñan a la mujer a ser sumisa con su marido y la procreación como una forma preferente de autorrealización.
Pero también se pueden ver ejemplos de machismo en países de predominio musulmán, en los ortodoxos judíos, en el hinduismo, y hasta en La Biblia de la religión Católica se encuentran expresiones que son consideradas como machistas; por ejemplo, cuando dice “la esposa de Noé", "las hijas de Lot", "la suegra de Pedro", que son interpretadas como un indicio de posesión, lo cual se acentúa al no mencionar el nombre de estas mujeres.
El machismo también es un generador de violencia y en América Latina entre el 30% y el 60% de las mujeres son maltratadas por un hombre, a pesar de que esta cifra es muy irreal porque la mayoría de mujeres no se atreven a denunciar a su agresor.
Pero no solo los hombres tienen la responsabilidad de que nos encontremos en una sociedad machista, las mujeres tenemos mucho que ver en esto.
Una madre es responsable si un niño crece pensando que el oficio de una casa es exclusivo para el género femenino.
La sociedad cuando únicamente a las madres adolescentes señalan como tontas e irresponsables, cuando un niño para ser concebido necesita también de un hombre.
La mujer, si le permite a la pareja pasar sobre ella en sus derechos, deberes o pensamientos.
Hay personas que no aceptan nuestra sociedad como machista, pero a diario nos podemos encontrar con ejemplos de esta característica. Cuando por las mañanas, en la casa, la que prepara el desayuno y demás oficio es mamá y no papá; cuando se asiste a una entrevista de trabajo y un hombre es tomado con más importancia que una mujer, razón por la cual hay más porcentaje de mujeres desempleadas que de hombres; cuando en el noviazgo hay reglas que solo puede romper el hombre, cuando en casa el hijo puede salir cuando y donde quiera y la hija tiene restricciones y hora límite, etc.
Hasta la naturaleza ha sido injusta con nosotras las mujeres, somos las que sufrimos dolores mensuales porque el cuerpo femenino se mantiene en desarrollo, somos las que aguantamos los cambios hormonales y dolores de espalda durante nueve meses de embarazo, las que sufren el dolor de un parto, las que sufren el dolor de los pechos por darle un mejor crecimiento y salud a sus hijos y las únicas que aguantan las bofetadas de la familia si ese niño sale mal en sus prospectos de vida.
Por eso, a diario las mujeres lidiamos y aguantamos nuestro entorno machista, tratando que nos vean y valoren por nuestras cualidades y capacidades como ser humano y no como una mujer limitada por su género. ¿Cuándo será el día que nuestra sociedad se curará de esta enfermedad o que se encuentre una medicina que nos ayude a sobrellevarla?
Esta característica se ha creado en las diferentes culturas por la necesidad de la sociedad de mantener inconscientemente una ideología y continuar un orden social ya existente.
El machismo se mantiene en práctica desde la familia y la escuela, en el que indirectamente le enseñan a la mujer a ser sumisa con su marido y la procreación como una forma preferente de autorrealización.
Pero también se pueden ver ejemplos de machismo en países de predominio musulmán, en los ortodoxos judíos, en el hinduismo, y hasta en La Biblia de la religión Católica se encuentran expresiones que son consideradas como machistas; por ejemplo, cuando dice “la esposa de Noé", "las hijas de Lot", "la suegra de Pedro", que son interpretadas como un indicio de posesión, lo cual se acentúa al no mencionar el nombre de estas mujeres.
El machismo también es un generador de violencia y en América Latina entre el 30% y el 60% de las mujeres son maltratadas por un hombre, a pesar de que esta cifra es muy irreal porque la mayoría de mujeres no se atreven a denunciar a su agresor.
Pero no solo los hombres tienen la responsabilidad de que nos encontremos en una sociedad machista, las mujeres tenemos mucho que ver en esto.
Una madre es responsable si un niño crece pensando que el oficio de una casa es exclusivo para el género femenino.
La sociedad cuando únicamente a las madres adolescentes señalan como tontas e irresponsables, cuando un niño para ser concebido necesita también de un hombre.
La mujer, si le permite a la pareja pasar sobre ella en sus derechos, deberes o pensamientos.
Hay personas que no aceptan nuestra sociedad como machista, pero a diario nos podemos encontrar con ejemplos de esta característica. Cuando por las mañanas, en la casa, la que prepara el desayuno y demás oficio es mamá y no papá; cuando se asiste a una entrevista de trabajo y un hombre es tomado con más importancia que una mujer, razón por la cual hay más porcentaje de mujeres desempleadas que de hombres; cuando en el noviazgo hay reglas que solo puede romper el hombre, cuando en casa el hijo puede salir cuando y donde quiera y la hija tiene restricciones y hora límite, etc.
Hasta la naturaleza ha sido injusta con nosotras las mujeres, somos las que sufrimos dolores mensuales porque el cuerpo femenino se mantiene en desarrollo, somos las que aguantamos los cambios hormonales y dolores de espalda durante nueve meses de embarazo, las que sufren el dolor de un parto, las que sufren el dolor de los pechos por darle un mejor crecimiento y salud a sus hijos y las únicas que aguantan las bofetadas de la familia si ese niño sale mal en sus prospectos de vida.
Por eso, a diario las mujeres lidiamos y aguantamos nuestro entorno machista, tratando que nos vean y valoren por nuestras cualidades y capacidades como ser humano y no como una mujer limitada por su género. ¿Cuándo será el día que nuestra sociedad se curará de esta enfermedad o que se encuentre una medicina que nos ayude a sobrellevarla?




2 comentarios:
Me ha parecido que tu texto refleja muy bien la cultura machista. En cierta forma la mujeres debemos actuar para cambiar eso, e imponer con astucia nuestros derechos y valores para que estos sean respetados, y se vea que la mujer vale tanto como el hombre.
Me choca lo del machismo y cualquier otra forma de discriminación e intolerancia. Pero lo que más me molesta del machismo es que las que lo promueven muchas veces son las mujeres. ¡Por Dios!
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